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Fundada en el corazón del Valle de Güímar, en Tenerife, Bodegas Cándido Hernández Pío es sinónimo de tradición, familia y amor por la viticultura canaria. Con más de siete décadas de historia, esta bodega familiar ha sabido conservar el alma de sus orígenes mientras se adapta a los nuevos tiempos.
La visión de Cándido Hernández Pío, su fundador, sigue viva en cada rincón de la bodega: hacer vinos que hablen de su tierra, que respeten el entorno y que transmitan la autenticidad de una isla donde el volcán, el mar y el viento definen el carácter del viñedo.
La gama de vinos de Bodegas Cándido Hernández Pío destaca por su equilibrio entre tradición e innovación. En sus etiquetas encontramos desde blancos jóvenes y aromáticos hasta tintos con cuerpo, pasando por espumosos, rosados y vinos dulces con una personalidad única.
Elaborados con variedades autóctonas como Listán Blanco, Listán Negro, Malvasía Aromática y Moscatel, los vinos de esta bodega reflejan el espíritu del suelo volcánico y el clima atlántico. Entre sus referencias más reconocidas destacan “Flor de Chasna” y “Viña El Drago”, ambas fruto de una viticultura cuidadosa y respetuosa con el entorno.
Elegir un vino de Bodegas Cándido Hernández Pío es apostar por una historia que se transmite de generación en generación. Es apoyar un proyecto familiar que ha sabido mantenerse fiel a su identidad sin dejar de mirar al futuro. Es, también, descubrir el sabor auténtico de Tenerife, plasmado en vinos que no solo destacan por su calidad, sino por el alma que encierran.
Además, la bodega trabaja con prácticas sostenibles y una filosofía de mínima intervención, lo que garantiza vinos honestos, naturales y coherentes con su origen. Son vinos perfectos para quienes valoran la singularidad, el sabor real y la conexión con el territorio.
Los vinos de Bodegas Cándido Hernández Pío, con presencia en las denominaciones de origen Tacoronte-Acentejo y Valle de Güímar, destacan por su carácter volcánico y atlántico. Elaborados con variedades autóctonas como la Listán Negro y la Malvasía, estos vinos reflejan la riqueza del terroir canario. Su proceso de vinificación combina técnicas tradicionales con innovación, resultando en vinos frescos, aromáticos y con una marcada identidad regional.